Ya no nos sorprende nada

Desde que Óscar Schindler decidiera aprovecharse de la situación bélica que asoló Europa durante la Segunda Guerra mundial para enriquecerse personalmente, utilizando a cientos de judíos como mano de obra barata, hemos comprendido que algunos individuos tienden a buscar un aprovechamiento, aunque sea de manera inmoral, de aquellas situaciones de penuria o desgracia que asolan al resto de los mortales. Estamos viendo cómo la población está soportando estoicamente una situación